Cambio climático y Geopolítica

Venezuela fue pionera en la constitucionalización y legislación del ambiente La semana pasada participamos en el foro “Ciencia, Política y Geopolítica del Cambio Climático”, junto a expertos y especialistas entre los cuales estaban con su gran experiencia y capacidad, los venezolanos Alicia Villamizar y Juan Carlos Sánchez.

El tema ambiental dejó de ser dominio exclusivo de los científicos y de la Academia, para convertirse en el más urgente problema para la política, la economía y la diplomacia. Nos tocó referirnos a la geopolítica que el cambio climático ha generado en el mundo de hoy con la disminución de la biodiversidad, la contaminación del agua y del aire, el derretimiento de los glaciares, la desertificación, la reducción de los bosques, el incremento de enfermedades por causas de la geografía, el desplazamiento de las poblaciones. El calentamiento global modificará las fronteras, multiplicará los conflictos nacionales e internacionales, abrirá nuevas rutas de navegación, especialmente en el Ártico, que altera al derecho del mar y podrá eliminar estados insulares. Los únicos beneficiados serán los países nórdicos con tierras cultivables, lluvias tropicales, bosques y reservorios de agua.

El Protocolo de Kyoto dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) fue un proyecto fallido. En la Conferencia de Copenhague en el 2009 se perdió la oportunidad de un acuerdo mundial, cuando China evadió con los países del tercer mundo y se alió con India, Brasil y Sudáfrica. En Durban 2011 el enfrentamiento China-Estados Unidos ajenos a todo compromiso ambiental y una Europa dividida impidieron soluciones posibles. Tanto en la Cumbre de Copenhague como en la de Durban y así será seguramente en París el próximo diciembre la Geopolítica continuará incidiendo en las decisiones de los estados y la sociedad civil frente a el calentamiento global.

La última oportunidad para el cambio climático frente al calentamiento global, se demostrará en Francia, país designado anfitrión de la XXI Conferencia de las Partes (COP21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) con el principal objetivo de llegar a un nuevo acuerdo internacional sobre el clima previsto para después de 2020.
La Conferencia es anual y se celebra por turnos en un país de los cinco grupos regionales de la Organización de las Naciones Unidas: Asia-Pacífico, Europa del Este, Latinoamérica-Caribe, Europa Occidental, África y otros países. Polonia fue el país anfitrión en 2013, Venezuela en la reunión previa en 2014 y Perú lo será para la Conferencia de las Partes en 2014.
La COP21 debe constituir una etapa decisiva en la negociación del futuro acuerdo internacional previsto para después de 2020, con el objetivo de que todos los países, y entre ellos los mayores emisores de gases de efecto invernadero -países desarrollados y países en desarrollo- estén vinculados por un acuerdo universal sobre el clima

El acuerdo deberá traducir un cambio de orientación que tenga en cuenta el reto climático no ya como una necesaria “carga compartida” en lo que se refiere a las emisiones, sino como una oportunidad para crear empleo y riqueza a través del desarrollo de nuevos modelos de producción y de consumo.

Lo más importante en los últimos días en materia de cambio climático es el histórico pacto entre Estados Unidos y China, para reducir los gases contaminantes de efecto invernadero. A China y Estados Unidos los separan muchas cosas en lo político, en lo económico, en lo social y en lo cultural, pero ahora los une la nueva Geopolítica que ha impuesto el cambio climático. Estos dos países son los culpables del 45% de las emisiones de CO2 y el anuncio del compromiso para reducirlas es una noticia fundamental para las futuras generaciones. Pekín y Washington en la reciente conferencia de la APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico) prometieron recortar sus emisiones de gases de efecto invernadero (dióxido de carbono), como ya lo está haciendo la Unión Europea y como lo exige la comunidad mundial. Además China incrementara hasta un 20% el uso de energías alternas no contaminantes. Decisión pragmática pero esperada por todos los estados que integran a la ONU.

Barack Obama y Xi Jinping pasarán a la historia si sus gobiernos y sus pueblos aprueban su propuesta y si en la Conferencia de París el próximo diciembre se llega a definiciones coercitivas en esta materia.

América Latina tanto a nivel de los Estados como de los sistemas de integración, debe ir en esta dirección. Venezuela fue pionera en la constitucionalización y legislación del ambiente, con la primera ley en el continente y el primer Ministerio.

El Gobierno tiene la oportunidad de continuar en este camino, pero es fundamental volver al recientemente eliminado Ministerio del Poder Popular para el Ambiente.

inunda

Foto cortesía Globedia

Compartir...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on Google+Pin on PinterestShare on LinkedInPrint this page