EEUU bombardea Siria tras el ataque tóxico que dejó decenas de muertos

Por primera vez desde que estalló la guerra civil siria, hace seis años, Estados Unidos ha atacado al Gobierno de ese país. Lo hizo en la madrugada de este viernes, cuando su Marina lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk, cada uno con una carga explosiva de 500 kilos, sobre la base aérea de al-Shayrat, situada en las afueras de la ciudad de Homs. El ejército sirio ha confirmado siete muertos en el ataque y nueve heridos entre los que habría civiles.

Los misiles fueron lanzados desde los destructores Ross y Porter, que tienen su base en Rota, en la provincia de Cádiz, según explican las páginas web oficiales de ambos navíos. Nueve aviones de las Fueza Aérea siria han sido “destruidos”, según la televisión rusa, que ha difundido imágenes de la base siria atacada.

Fuentes oficiales estadounidenses han señalado a la agencia Reuters que se trata de un ataque “limitado”. Así lo cree también el ministro de Información del gobierno sirio.

Poco antes del ataque, tanto el presidente estadounidense, Donald Trump, como su secretario de Estado, Rex Tillerson, declararon que el presidente sirio, Bashar Asad, debe dejar el poder. Es un cambio de 180 grados en la política del Gobierno de Trump, que en los 19 meses de campaña dijo que iba a sacar a EEUU de las guerras de Oriente Medio y que la agresividad de su rival Hillary Clinton en Siria amenazaba “con desatar la Tercera Guerra Mundial”.

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