El ‘no’ a la independencia toma ventaja y supera al ‘sí’ en cuatro puntos

El independentismo no ha logrado, a pocos meses de que venza el plazo que se puso Carles Puigdemont (Presidente de la Generalitat Catalana) para convocar un referéndum, despegar en las encuestas. Según el barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat presentado hoy, el ‘no’ a la secesión amplía su ventaja: el 48,5% de los ciudadanos no quiere que Cataluña sea un Estado independiente respecto a España, frente al 44,3% que sí quiere.

Si se comparan los resultados con los del último estudio similar, el de diciembre de 2016, se constata la ampliación de la brecha, que en aquella ocasión era de sólo 1,5 puntos a favor del ‘no’ (46,8% contra el 45,3%). Las primeras inhabilitaciones de políticos catalanes por la organización de la consulta del 9-N de 2014, que el independentismo esperaba que sirvieran de trampolín para sus aspiraciones, no parecen haber dado el resultado esperado.

No es la única pregunta que el CEO destina a conocer la opinión de los ciudadanos sobre el asunto central de la política catalana en los últimos años. Las respuestas dibujan una sociedad compleja y dividida, en la que un 50,3% está a favor de que el referéndum se convoque aunque no haya acuerdo con el Estado.

Si eso pasara, y en el caso de que la votación tuviera efectivamente lugar, los contrarios a la independencia se dividirían en partes casi iguales entre los que participarían para elegir el ‘no’ y los que se abstendrían, lo que daría un triunfo claro -pero poco legitimado por la baja participación- a los soberanistas.

El estudio deja otros datos interesantes, como la constatación de que la mayoría independentista en el Parlament pende de un hilo. Sólo si se cumple la parte alta de la horquilla Junts pel Sí (58-60) y la CUP (8) alcanzarían los 68 diputados, que es donde está puesta la barrera.

La incomprensible negativa del CEO a preguntar por ERC y el PDeCAT por separado -nadie, incluso en esos partidos, espera que se vaya a repetir la coalición de Junts pel Sí en las próximas elecciones- impide elucubrar con posibles mayorías alternativas y calibrar la magnitud del desplome de la antigua Convergència.

Sin embargo, el estancamiento independentista queda claro si se comparan los porcentajes de voto que sacarían los partidos en unas elecciones al Parlament. Junts pel Sí y la CUP sumarían un 42,9% de los apoyos, más de 10 puntos por debajo del 53,7% que sumarían, por este orden, C’s, Catalunya Sí que es Pot, PSC y PP.

En el apartado de las curiosidades, la encuesta pregunta a los ciudadanos si se sienten orgullosos cuando una selección española hace una buena actuación en un campeonato deportivo. La mayoría (54,9%) se siente muy o bastante orgulloso, frente al 31,1% que dice que poco o nada.

Si se inquiere por las selecciones catalanas, el 67,2% dice que se siente muy o bastante orgulloso y el 20,3% que poco o nada.