El rol del derecho internacional en la resolución de conflictos: el caso del diferendo Bolivia-Chile.

Antiguamente, los conflictos y controversias internacionales e intranacionales eran “resueltos” a través del uso de la fuerza, que normalmente conducía a guerras en las que los vencedores no siempre eran asistidos por la razón, puesto que precisamente prevalecía el criterio de la fuerza como cuestión central. De esta manera, quienes dispusiesen de una mayor correlación de fuerza, eran con regularidad los ganadores de las guerras. Afortunadamente, el mundo ha ido cambiando con el paso de los siglos; y encontramos que el uso de la fuerza para dirimir controversias ha sido reemplazado paulatinamente por otros medios de carácter eminentemente pacifico como las negociaciones bilaterales y multilaterales, los buenos oficios, el arbitraje y la jurisprudencia. El desarrollo y puesta en practica de estos medios ha sido posible gracias al esfuerzo de los diplomáticos, estableciéndose de esta forma una diplomacia para el fomento y/o promoción de la paz.

La Carta de las Naciones Unidas estipula en su articulo 33 que “las partes en una controversia cuya continuación sea susceptible de poner en peligro el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales trataran de buscarle solución, ante todo, mediante la negociación, la investigación, la mediación, la conciliación, el arbitraje, el arreglo judicial, el recurso a organismos o acuerdos regionales u otros medios pacíficos de su elección”. Constituye este articulo uno de los pilares del derecho internacional, cuya aplicación contribuye al mantenimiento de la paz internacional.

Recientemente, hemos sido testigos de cómo el Estado Plurinacional de Bolivia ha recurrido a uno de estos medios pacíficos de resolución de controversias (la jurisdicción internacional) para reclamar el acceso al litoral de poco mas de 400 kilómetros a lo largo del océano Pacifico, que poseía desde su independencia del Reino de España en 1825 y que perdió luego de denominada guerra del Pacifico; que opuso este país a la Republica de Chile y que concluyo con la firma de un Tratado de Paz en 1883.

El Estado Plurinacional de Bolivia presento su demanda marítima ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, órgano judicial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de cuya carta es firmante; al igual que la Republica de Chile. En comparación a la forma predominante de dirimir diferencias citada al principio de este articulo, es importante y positivo señalar que las partes en controversia reconocen la jurisdicción y la universalidad de la CIJ; a pesar de la objeción chilena a la competencia de esta corte en 2015 para conocer del caso. Si bien no se trata del único medio disponible para resolver esta controversia marítima, ambos estados lo han privilegiado ante la opción bélica o cualquier otra menos diplomática. Para ello, se constituyeron equipos con los mas destacados juristas y expertos en derecho internacional; esto con el fin de representar ante la CIJ los intereses de cada estado.

Destaca en el caso del Estado Plurinacional de Bolivia la conformación de un equipo de juristas provenientes de España, Reino Unido, Francia e Iran; así  como de la presencia como consejeros de personalidades del mundo político interno de ese país, como el expresidente Jorge Quiroga; un opositor en política interna al actual presidente Evo Morales, pero que coincide con este en acordar la defensa de los intereses de su nación. Este hecho es también positivo, pues la necesidad de unidad como nación ante la CIJ pasa por la criba de estar de acuerdo sobre el punto objeto de la demanda. Constituye un bello ejemplo de la evolución de la forma de desarrollar las relaciones internas e internacionales de un estado.

El equipo chileno estuvo compuesto igualmente por expertos mundiales en la materia, así como de personalidades notables en la política interna del país, como el ex canciller Heraldo Muñoz, además de otros profesores universitarios en materia internacional de dilatada trayectoria.

En este contexto, cada estado parte en esta demanda marítima, presento sus argumentos en defensa de su posición; que fueron analizados por la CIJ, presidida actualmente por Abdulqawi Ahmed Yusuf. La decisión de la corte fue comunicada el pasado 1º de octubre, en una sentencia de 56 paginas que analiza exhaustivamente los elementos presentados por las partes. En la misma, la CIJ concluye que “la Republica de Chile no esta jurídicamente obligada a negociar un acceso soberano al océano Pacifico para el Estado Plurinacional de Bolivia”. Consciente de su responsabilidad como órgano de la ONU en el mantenimiento de la concordia y la paz mundial, la corte declara hacia el final de la sentencia que esta decisión no debe en ningún momento constituir un impedimento para que el dialogo y los intercambios diplomáticos entre el Estado Plurinacional de Bolivia y la Republica de Chile se detengan; puesto que la solución de esta cuestión es de interés común para ambos estados, solo que debe realizarse sin imposiciones.

El rol de la CIJ no se detiene aquí. Quedan pendientes decisiones sobre otros temas que forman parte del acontecer internacional actual, como la demanda introducida por Palestina contra los Estados Unidos de América en lo referente a la transferencia de la embajada de este ultimo país a la ciudad de Jerusalén; o la demanda introducida por la Republica Islámica de Iran contra los Estado Unidos de América alegando violaciones al tratado de amistad, comercio y derechos consulares entre los dos países, vigente desde 1955.

Dr. Ivan Bello

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