Estafados por Internet ?

3 de las estafas más comunes en las aplicaciones de citas por internet

El mercado de las citas por internet es un negocio enorme y está en continua expansión. Pero los engaños son también cada vez más habituales.
Solamente en Reino Unido se recibe una denuncia cada 3 horas y la Oficina Nacional de Inteligencia de Fraude calcula que en 2016 más de 3.800 personas perdieron un promedio de US$12.500 debido al llamado «fraude romántico».

Pero el fenómeno es global. El FBI dice que los estadounidenses perdieron unos US$82 millones por estafas en sitios de citas online sólo en los últimos seis meses del 2014 (el último año en que publicaron cifras).

A continuación, te explicamos cuáles son las estafas más habituales y qué debes hacer para no caer en ellas.
1. ¡Ojo! No es una persona… ¡es un bot!
Hay estrategias para crear un perfil en aplicaciones de citas online con altas probabilidades de ser exitoso. Según Sean Rad, el cofundador de la aplicación Tinder, estas son las claves para la foto perfecta:
Tomada por un fotógrafo profesional.
Con un animal.
Haciendo deporte o algún pasatiempo.
En el trabajo.
Algo divertido o creativo.
Los estafadores lo saben. Y lo analizan para crear bots, programas informáticos que imitan el comportamiento humano

A veces usan fotos de actores, modelos o imágenes que roban de páginas pornográficas.
Una vez que logran engañar a su víctima, les invitan a acceder a un enlace fraudulento. Normalmente, suele tratarse de un servicio «premium» que les invita a pagar o dar sus datos bancarios.
En otras ocasiones, envían el enlace a un sitio falso para verificar la cuenta o mensajes y llamadas spam.
2. «Catfish»: identidades falsas
Los «catfishers» son personas que mienten sobre su identidad en la red para establecer una relación romántica con otra persona.
Ese fraude romántico consiste en crear un vínculo emocional para luego exigir dinero en base a una realidad inventada. Suelen mentir sobre su edad, lugar de residencia e incluso su género. Todo vale.

Por supuesto, las fotos también son falsas, así como los números de teléfono y otros datos de contacto.
Pueden ser muy peligrosos y terminar convirtiéndose en verdaderos acosadores.

3. «Sextorsión»
En la mayoría de los casos de «sextorsión» o chantaje sexual, los estafadores llevan la conversación a una plataforma por fuera de la que estén usando.
Suele ser habitual invitar a una conversación primero a través de WhatsApp y luego vía Skype.

El objetivo es manipular y llegar a tener encuentros sexuales frente a las cámaras para poder grabarlo todo y después pedir dinero a cambio.
Lo mejor: no envíes dinero a quien no conoces y sé lo más precavido posible.

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