Francia va a pedir que se paralice la negociación del tratado de libre comercio con Estados Unidos

París quiere que el parón de las negociaciones sobre el TTIP sea “definitivo” por falta de “apoyo político”

Francia está a punto de dar un golpe de gracia a las controvertidas negociaciones sobre el tratado de libre comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos.”Las discusiones no podrán alcanzar un acuerdo de aquí a fin de año. Francia no lo podrá aprobar”, ha dicho el presidente Hollande este martes ante sus embajadores en el Elíseo. Matthias Fekl, secretario de Estado francés de Comercio, ha anunciado esta mañana que Francia pedirá el mes que viene a la Comisión Europea la paralización “definitiva” de las conversaciones para el acuerdo transatlántico de comercio e inversiones (TTIP en sus siglas en inglés). Y mientras Bruselas y EE UU insisten en pisar el acelerador en la negociación para llegar a un acuerdo, aunque sea de principios, antes de 2017

Hollande ha argumentado que hay “desequilibrios evidentes” en esa negociación. En su intervención durante la reunión anual de todos los embajadores franceses en el exterior, Hollande ha insistido en que Francia “rechaza la mundialización sin reglas” y que todo acuerdo comercial debe estar “basado en la reciprocidad”, una condición que no se cumple en este caso en opinión de París, y sí en el acuerdo que se negocia con Canadá.

La Comisión y los negociadores comunitarios insisten en los avances que registra el acuerdo tras cada ronda de negociación. Bruselas hace oídos sordos a las declaraciones de Fekl y Hollande. “Tenemos un mandato claro de los Estados miembros. No negociamos para debilitar nuestros estándares europeos, tenemos la ambición del reconocimiento universal de esos estándares”, ha afirmado este martes un portavoz europeo.

Fekl ha declarado a la emisora RMC que el fin de las negociaciones, quearrancaron hace tres años y ya han consumido 14 rondas, debe ser “puro, simple y definitivo”. “No hay más apoyo político de Francia a esas negociaciones”, que han generado “mucha desconfianza y miedo”.

Francia ha sido el país europeo más crítico con ese tratado y en abril endureció al máximo sus posiciones y llegó a amenazar con boicotear las negociaciones. “Francia siempre puede decir no”, advirtió ese mes Hollande pocos días antes de ver al presidente Barack Obama en Hannover.

Sus exigencias se concretan en la protección de sus intereses agrícolas y culturales o en la reciprocidad en el acceso a los mercados financieros y contratos públicos a ambos lados del Atlántico.

Si desaparecen los aranceles y se armonizan los controles, Francia teme la masiva llegada a Europa de productos agrícolas y ganaderos más baratos y, además, tratados con hormonas o antibióticos. También ha condicionado la continuación de las negociaciones a que, en caso de conflicto entre una multinacional y un Estado, el litigio se resolviera con mayor transparencia. Washington prefiere que se haga a través de un tribunal de arbitraje con miembros elegidos por la empresa y el Gobierno de turno y en sesiones a puerta cerrada. La Comisión Europea acepta el arbitraje, pero también pide más transparencia.

Fekl ha anunciado que explicará la posición de Francia en la reunión de ministros de Comercio de la UE prevista para finales de septiembre en Bratislava.  Es la Comisión Europea la encargada de negociar con Estados Unidos, pero el secretario de Estado Fekl no culpa al ejecutivo comunitario -“no es la Comisión la que está en entredicho en este tema, sino Estados Unidos”. “Los americanos no dan nada o, en todo caso, migajas. No se negocia así entre aliados”. Las negociaciones “no están a la altura de las históricas relaciones entre Europa y Estados Unidos”.

Fuente el País