Genocidio: Crimen de crímenes

Publicado por Fernando M. Fernández el 12 de Septiembre de 2016 a las 5:16am

Venezuela no ha tipificado el crimen de genocidio. La mora la arrastra el país desde 1948 cuando se firmó la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio. La Ley Aprobatoria es de 1960. Además, este país firmó el Estatuto de Núremberg para crear el Tribunal Militar que enjuició a la jerarcas nazis. Por tanto, es inaceptable e incomprensible la tardanza en legislar sobre el peor de los crímenes.

La propuesta de Código de Derecho Penal Internacional (“CODEPI”) introducida este 10 de agosto (Ver el proyecto en:http://www.amnistia.ong/profiles/blogs/CODEPI?context=tag-estatuto+de+roma ) subsana este vacío legislativo al implementar el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (“ER”) que ubica al genocidio como un crimen internacional y no como un delito de derecho común, como lo hacían proyectos anteriores. El CODEPI establece una pena de 28 a 30 años a los autores de este crimen. Así, será responsable de genocidio quien, con la intención de destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico, racial o religioso cometa una matanza, es decir, mate a cualquier miembro de ese grupo, según los principios previstos en dicho instrumento y el documento complementario del ER llamado Elementos de los Crímenes.

Será condenado a prisión de 23 a 25 años quien ejecute el genocidio mediante lesión grave a la integridad física o mental de las víctimas; quien someta a las víctimas a condiciones de destrucción física; quien dicte o ejecute medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del   grupo; quien traslade o sustraiga por la fuerza a niños del grupo a otro grupo.

La incitación pública y directa a una o más personas a cometer este crimen, difundida por cualquier medio ilícito o en abuso de uno lícito, será sancionada con pena de prisión de 5 a 10 años, independientemente de que el crimen de genocidio sea o no consumado. Por “incitación pública” debe entenderse el llamado a la acción criminal hecha a dos o más individuos en un lugar público, o a miembros del público en general a través de medios de comunicación, tales como la radio, la Internet y la televisión o por cualquier otro medio eficaz actual o por desarrollar.

La “incitación directa” implica que la misma debe asumir una forma directa y estar dirigida específicamente a provocar a otro a incurrir en el acto criminal, más allá de constituir sugerencias vagas o indirectas.  Sin embargo, la incitación directa puede ser implícita y debe ser analizada a la luz de su contenido lingüístico y cultural. Se sancionará con igual pena a quien favorezca, pretenda o facilite la instauración de regímenes o instituciones que amparen o permitan prácticas o ideologías genocidas.

Raphael Lemkin (Genocidio. Disponible en: http://www.preventgenocide.org/es/lemkin/escolar-americanos1946.htm ) acuñó el término genocidio en 1943, dado que dicha palabra no existía antes del holocausto. La palabra genocidio es un neologismo que resulta de la combinación de la raíz griega gen que se refiere a la estirpe de un grupo humano, a la cual se le agrega la palabra latina cidio que significa matar. Causar la muerte intencional (matanza) de miembros de algún grupo humano por causa de los que es su identidad (religión, raza, etnia, nacionalidad).

El más documentado de los genocidios fue el Holocausto o la persecución matanza sistemática, organizada y auspiciada por el Estado, de aproximadamente seis millones de judíos por parte del régimen nazi. “Holocausto” es una palabra de origen griego que significa “sacrificio por fuego”. También se usa el término para describir el exterminio de gitanos, socialdemócratas, comunistas, homosexuales, enfermos terminales, polacos, prisioneros soviéticos, discapacitados y demás “indeseables”, como definió el nazismo.

Para que no haya más genocidios hace falta prevenir y disuadir mediante la respuesta jurídica (Ver: Basta de genocidios, disponible en:http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/basta-genocidios_36697 ), es decir, la capacidad de investigar y enjuiciar los hechos que puedan suceder.

Amnistía Internacional resalta esta frase “genocidio es el crimen de todos los crímenes” (Ver: http://www.iccnow.org/documents/AI-FS-ProsecutingGenocide_sp.pdf ). Esa palabra define la peor conducta intencionada que seres humanos puedan concebir, ejecutar o sufrir, según se sea genocida o víctima. El móvil del genocidio es la condición de raza, etnia, religión o nacionalidad,  es decir el motivo de odio más atroz, ruin e innoble contra la humanidad: se trata de crímenes en contra de una, varias o millones de personas. Castigar legalmente el genocidio una norma del derecho internacional consuetudinario, lo que significa que es obligatoria para todos los Estados, independientemente de que hayan ratificado o no la Convención.

Una vez que la Asamblea Nacional lo decida, se abrirá el proceso de consultas para que se realicen todas las propuestas que mejoren el CODEPI. Que sea pronto. Amén.

Fernando M. Fernández

@FM_Fernandez