Kenia: Al menos 5 fallecidos tras supuesto fraude electoral en las elecciones presidenciales

Kenia parece revivir uno de los episodios más complicados de su historia contemporánea. Tras las elecciones presidenciales del pasado miércoles, Kenia, en especial la ciudad capital se encuentra bajo un tenso y volátil ambiente de violencia, luego de la divulgación de los resultados, que a juicio de la oposición han sido un completo fraude.

La Comisión Electoral de Kenia rechazó las acusaciones del líder de la oposición, Raila Ondinga, quien afirmó que el proceso estaba minado por fraudes y que los resultados de las presidenciales fueron forjados para que el actual presidente Uhuro Kenyatta saliera beneficiado.

Los últimos resultados provisionales divulgados por la Comisión Electoral keniana dan la victoria a Kenyatta, con el 54,3% de los votos y el 44,8% a Ondinga, lo que se traduciría en una diferencia de 1,4 millones de votos para el que sería, para ya, el ganador. Ya se ha depurado y escrutado el 97% de los votos, según el ente electoral.

Se registraron varias protestas en la región de la capital, Nairobi, de las cuales resultaron varios muertos en enfrentamientos entre manifestantes y autoridades.

Según la agencia Reuters, al menos cuatro personas murieron, y algunos medios locales señalaban la una cifra cercana a 8 víctimas fatales. Las cifras no habían sido, hasta el miércoles por la noche, confirmadas por las autoridades.

Los disturbios de las últimas 24 horas recuerdan a los kenianos los graves enfrentamientos que marcaron las presidenciales de 2007, durante los cuales murieron unas 1.200 personas.

Sin embargo, la oposición de la nación africana se mantiene resiliente. Esta no es la primera vez que Ondinga se presenta a unos comicios y no es la primera vez que acusa el proceso de ser un fraude.

En 2007, cuando perdió el escrutinio, se produjeron violentos enfrentamientos que terminaron con acusaciones por parte del Tribunal Internacional de Derechos Humanos contra el presidente Kenyatta, pero, como muchos testigos desaparecieron o murieron, el caso fue abandonado.

En 2013, la justicia confirmó los resultados de las elecciones, que también fueron reprochadas por Odinga.

Lo que hoy vive Kenia, es una muestra de la vital importancia que tiene la transparencia, honestidad y veracidad en unos comicios electorales. Las elecciones tienen y solo deben reflejar la voz del Soberano cuyo poder es intransferible, la ciudadanía. El voto, el cual se cataloga como un derecho humano, debe ser respetado e invulnerable.

Hoy, Kenia afronta los horrores de una ardua confrontación política, y se encuentran al borde de una guerra civil, pero deben, frenar la espiral de violencia y buscar fórmulas más flexibles, coherentes y seguras como lo son la negociación y el dialogo, y al fin de cuentas buscar el bienestar para toda la sociedad, y evitar tragedias como la muerte de seres humanos inocentes que sólo buscaban la verdad y ejercían un derecho civil universal como lo es la manifestación y la disertación política.