La Carga de la Prueba bajo las Reglas de la Haya y de la Haya-Visby

La carga de la prueba u onus probandi es uno de los principios mas importantes dentro del derecho procesal por medio del cual recae sobre el que alega determinados hechos y/o circunstancias controvertidas la prueba de estos, de lo contrario corre el riesgo de que un Tribunal decida en su contra.

En ciertos ámbitos del derecho se han creado presunciones legales que dan pie a la responsabilidad objetiva de una parte, sin que sea necesario probar nada mas que el simple hecho del daño causado.

Dentro del mundo del derecho marítimo, el principio básico sobre el que descansa todo el régimen de responsabilidad del porteador es que éste es responsable de toda pérdida o daño a la mercancía mientras se encuentra bajo su custodia. El dueño de la carga debe probar que el daño fue ocasionado mientras la carga se encontraba bajo la responsabilidad del porteador y que es atribuible a que porteador no actuó diligentemente. La carga de la prueba recae en el porteador quien debe probar que una de las exoneraciones de responsabilidad aplica al caso y por ende no es responsable por los daños causados.

El régimen de responsabilidad del porteador aplicado universalmente al transporte internacional de mercancías se encuentra en las comúnmente denominadas Reglas de la Haya y de la Haya-Visby.

Según las Reglas de la Haya-Visby, se considera que las mercancías están bajo la custodia del porteador desde el momento en que éste las haya tomado a su cargo al recibirlas del cargador hasta el momento en que se haya entregado la carga poniéndolas en poder o a disposición del consignatario. Esto indica que el porteador es responsable por cualquier perdida o daño causado a la mercancía durante este periodo. A menos que, como indicado anteriormente, el porteador haga valer alguna causal de exclusión de responsabilidad prevista en las Reglas.

A finales del año 2018 la Corte Suprema de Inglaterra dictó sentencia sobre el caso Volcafe v CSAV, considerada una de las decisiones más controversiales en cuanto a la carga de la prueba bajo las Reglas de la Haya y de la Haya-Visby. En dicha decisión se analiza la interacción que existe entre el deber del porteador del cuidado de las mercancías transportadas (artículo III.2) y las defensas y exoneraciones disponibles en el artículo IV.2, en particular la contenida en el literal (m) sobre vicio propio de la mercancía.

La reclamación iniciada contra el porteador CSAV era un reclamación común relacionada con daños por condensación de una carga de café en granos (la carga, cierre y precintado del contenedor corría por cuenta del porteador). Volcafe alegaba la infracción del artículo III.2 de las Reglas de la Haya-Visby debido a que el porteador no había colocado suficiente papel absorbente en las paredes del contenedor con el fin de evitar la condensación y el porteador, por su parte, alegaba que el daño había sido causado por un vicio propio de la mercancía por su propensión inherente a emitir humedad y que por ello estaban exentos de responsabilidad.

El Juez de Primera Instancia decidió a favor de Volcafe, determinando que CSAV no había logrado probar que efectivamente había cumplido con su deber del cuidado de la carga. Esta decisión fue apelada por el porteador y en la Corte de Apelaciones se decide lo contrario. En esta instancia se decide que el porteador a primera vista había logrado probar que la humedad que causó el daño provenía de la misma mercancía y de esta forma estaría exento de responsabilidad. Corresponde a Volcafe probar que la humedad no provenía de la mercancía sino que había sido consecuencia de la falla del porteador en el ejercicio de su deber del cuidado de la carga.

Llegado el caso a la Corte Suprema, se decide que para que la defensa del “vicio propio de la mercancía” prevalezca, el porteador debe probar que ha ejercido la debida diligencia (artículo III.2) y que incluso habiendo ejercido la debida diligencia y cuidado, el daño no podía ser evitado. Como CSAV no logró demostrar ni una cosa ni la otra, entonces no podía alegar la defensa y por ende se consideraba responsable del daño.

Por supuesto que esta decisión ha traído consigo mucha polémica, el hecho de establecer una mayor carga probatoria para el porteador, particularmente con relación a la defensa del “vicio propio de la mercancía”, ha ocasionado innumerables debates. Algunos incluso creen que no pasará mucho tiempo para que este criterio sea revocado por otro juez. Solo el tiempo y la aparición de nuevos criterios decidirá la vigencia de esta decisión.

 

 

Laura Ugarte Rivas

@LauraUgarte

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