La diplomacia comercial del siglo XXI

 

La diplomacia del siglo XXI está condicionada por el comercio internacional. En 1994 en la Conferencia de Bretton Woods se planteó el paradigma del comercio interestatal libre y ordenado, y se crearon acuerdos para un comercio multilateral más allá del proteccionismo y la bilateralidad. Así nació el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, además del GATT, acuerdo general sobre aranceles. Con la bipolaridad, tanto Moscú como Washington trataron de crear sus propias redes con sus periferias.

JULIO CÉSAR PINEDA |  EL UNIVERSAL

jueves 2 de abril de 2015  12:00 AM

Para Occidente era fundamental la reconstrucción de Europa y Japón. Se implementó el Plan Marshall, con el papel hegemónico de Estados Unidos. En el campo soviético se estructuró el Pacto de Varsovia. La globalización de la economía condujo al multilateralismo comercial y a los sistemas de integración económico-regional, cuya primera expresión frente a Moscú y Washington fue la Comunidad Económica Europea, con el Tratado de Roma, 1957. En América Latina su expresión fue la CAN, el Mercosur, el Caricom y el Sistema de Integración Centroamericana.

Con la caída del Muro de Berlín, las economías dejaron el modelo ortodoxo del socialismo marxista,  buscaron oxigenarse con la libre empresa, las inversiones extranjeras y la propiedad privada. Antiguos países comunistas se vincularon a la Unión Europea. Pero aparte de la economía liberal, fue apareciendo lo que se denomina la sociedad del conocimiento, más allá de la sociedad industrial.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, organismos financieros buscaron institucionalizar un nuevo orden económico mundial. El Banco Mundial, 1944, tiene su sede en Washington, con la principal actividad de asistencia para el desarrollo de los Estados miembros, hacia un crecimiento estable, sostenido y equitativo. Lo integran 180 países, los cuales expresan sus objetivos e intereses en la Junta de Gobernadores y en el Directorio Ejecutivo. En general son los ministros de economía quienes deciden los aspectos esenciales de las políticas del banco, pero es el Directorio el que lleva adelante las tareas. Cada país está representado por un Director Ejecutivo. Alemania, Estados Unidos, Francia, Japón y Reino Unido, como accionistas principales, tienen un Director Ejecutivo cada uno, mientras que el resto de países participan con 19 Directores, seleccionados en bloque. Estos 24 Directores Ejecutivos se reúnen cada semana. El Presidente es elegido cada cinco años.

El BM comprende cinco agencias: el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) para asistir a países de desarrollo mediano o pobres. Trabaja con la venta de bonos en mercados de capitales internacionales.

La Asociación Internacional de Fomento (AIF), dirige ayuda a países más pobres con créditos sin interés o tasas muy bajas.

La Corporación Financiera Internacional (CFI) para promoción del crecimiento de países en desarrollo, facilitando inversiones al sector privado, además de asistencia técnica a gobiernos y empresas.

El Organismo Multilateral de Garantías de Inversiones (OMGI) fomenta la inversión extranjera en países en desarrollo, otorgando garantías a inversionistas extranjeros. Igualmente ofrece asistencia técnica en materia de inversiones.

El Centro Internacional de Arreglos de Diferencias en Materia de Inversiones (Ciadi) busca resolver conflictos y diferencias entre inversionistas extranjeros y Estados, mediante la conciliación y el arbitraje.

El FMI, con sede en Washington, busca fomentar la cooperación monetaria y la expansión del comercio internacional. Colabora con el establecimiento de un sistema multilateral de pagos, tratando de eliminar restricciones cambiarias que entorpecen la expansión del comercio mundial y reducir el desequilibrio de las balanzas de pagos de sus miembros.

El FMI maneja el denominado Derecho Especial de Giros, moneda fiduciaria internacional para cambiar las monedas convertibles con un promedio de las cuatro más importantes, euro, dólar, yen y libra esterlina. Actualmente el DEG sirve como unidad de cuenta del FMI y otros organismos internacionales.

La OMC, instancia mundial más importante para el comercio, concebida desde los acuerdos de Bretton Woods en 1944, solo fue posible crearla 50 años más tarde ya que en ese período el comercio mundial tenía sus normas comerciales y arancelarias por acuerdos entre varios países en el denominado Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1948. Pero fue en 1986, cuando se actualizó ese acuerdo, con la Ronda de Uruguay, refiriéndolo a productos industriales, agrícolas, textiles, servicios financieros, propiedad intelectual y movimiento de capital, además de productos biológicos y médicos; documento que se firmó el 15 de abril de 1994 en Marrakech. Así se establece la OMC con sede en Ginebra. Un imperativo es la Cláusula de la Nación más Favorecida, según la cual toda ventaja comercial concedida por un país miembro a otro se hace extensiva a los demás miembros.

La OMC y sus miembros buscan el libre comercio con una competencia libre, leal y sin distorsiones ni discriminaciones. Está integrada por 158 países, todos con poder de veto, pero donde el papel fundamental lo desarrolla la Unión Europea, Estados Unidos y el G-20.

Los sistemas de integración constituyen espacios geopolíticos y geoeconómicos para la nueva diplomacia comercial.