La Oktoberfest, comienza este sábado en Múnich con altos medidas de seguridad

La popular fiesta de la cerveza de Múnich, la Oktoberfest, se celebra este año bajo fuertes medidas de seguridad. Cuenta con un centenar más de agentes de policía que en 2015, unos 600 en total. También se han instalado una treintena de cámaras de vigilancia y todo el recinto ferial está vallado por primera vez en 200 años.

Un dispositivo de seguridad que abarca toda la ciudad y que ha sido diseñado teniendo en cuenta los tres ataques de julio en esta región, Baviera.

Algunos han estado haciendo cola desde las cuatro y media de la mañana, como Matthew Davis, un turista estadounidense, de Luisiana, que ha explicado que lo ha hecho “para ver la apertura del primer barril de cerveza” en su primera Oktoberfest.

La apertura de ese primer barril de cerveza ha corrido a cargo del alcalde de Múnich, Dieter Reiter.

Hasta el 3 de octubre y si se mantienen las cifras de otros años, se estima que se venderán más de siete millones de litros de cerveza en la Oktoberfest, que el año pasado atrajo a casi seis millones de personas.

Estas altas medidas de seguridad se fundamentan en los sucesos recientes de enfrentamientos entre ciudadanos alemanes y refugiados lo cual contribuye al descenso de popularidad de la actual Canciller alemana, Angela Merkel, últimos meses, debido a sus políticas migratorias; esta fiesta tiene un gran valor simbólico ya que representa una de las tradiciones más valiosas de la cultura alemana.  Otro punto importante a  resaltar, es el gran número de turistas que cada año se reúnen en esta gran celebración, punto desde el cual su seguridad debe ser máxima.