La OTAN se blinda frente a los ciberataques

El mundo de hoy afronta un nuevo enemigo que nace desde el desarrollo tecnológico, pero que como todo fenómeno transformador conlleva un aspecto negativo. El ciberterrorismo se plantea justamente como eso, el difundir el terror mediante ataques cibernéticos a los principales sistemas y plataformas del mundo. Esta semana, un ataque cibernético a gran escala está afectando a varios países, cuyo epicentro se presume está en Ucrania y Rusia.

El aeropuerto de Kiev avisó a través de su director que podían ocurrir retrasos o cancelaciones de vuelos debido al ataque. El vice primer ministro ucraniano anunció en la red social twitter que la sede gubernamental tenía los sistemas informáticos abajo. Según fuentes oficiales ucranianas, el servicio postal estatal, varios bancos y la mayor compañía telefónica del país fueron alcanzados, aunque el gobierno garantizó que los servicios de información tecnológica habían sido protegidos.

El virus es una nueva versión del ransomware WannaCry llamada Petya, ya activada en 2016. Kiev apunta el dedo a Rusia que sufre también consecuencias del ataque, con el mayor productor ruso de combustible alcanzado más allá de otras empresas.

Dinamarca tiene la mayor empresa de transporte marítimo sin sistema informático y la mayor agencia de publicidad británica también fue objeto de un ataque. India es otro de los países afectados.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, aseguró que la organización está reforzando su ciberdefensa y podrá responder colectivamente a un ataque informático, contra uno o varios países miembros, tal como lo haría en un ataque tradicional (terrestre, aéreo o aéreo Marítimo).

Se está fortaleciendo la defensa cibernética de las redes informáticas, tanto en la organización de la OTAN y en los países aliados. A su vez, se analiza cómo se podrá integrar las capacidades existentes.

Un aspecto de importancia vital, es el hecho que, en caso de ataque cibernético, podría ser invocado el artículo cinco del tratado.

Stoltenberg reaccionó así al vasto ataque informático de este martes, contra bancos y empresas en Ucrania y Rusia, propagándose luego a varios grandes grupos internacionales en Europa Occidental.

El nuevo virus, Petrwrap, afectó al gigante petrolero ruso Rosneft, la central nuclear ucraniana de Chernóbil, el transportista marítimo Maersk, la multinacional de construcción francesa Saint-Gobain y la farmacéutica estadounidense Merck, entre otros. Sin duda, lo que hoy sucede, no es fortuito, ha habido diversos antecedentes, que apuntan a empresas occidentales, sobre todo en el viejo continente, de hecho, hace un par de días, las computadoras del Parlamento Británico habían sido atacadas por piratas cibernéticos. Hoy el mundo del S. XXI debe afrontar, a enemigos como estos, nuevos, desconocidos, peligrosos y cuyo combate es parte de los grandes retos de la política internacional del nuevo milenio.

Tweets por ‎@jcpinedap

Maestria Derecho Maritimo

Maestria Relaciones Internacionales

Contacto

Etiquetas