Los tentáculos internacionales de la célula yihadista del imán de Ripoll

El proceso de radicalización de los integrantes de la célula terrorista que atentó en Barcelona y Cambrils todavía es una incógnita. Poco se sabe del momento en que comenzó a germinar la semilla del fanatismo religioso en los autores de la masacre, aunque todo apunta al líder espiritual del grupo, Abdelbaki Es Satty (ciudadano marroquí de 45 años), y a sus desplazamientos por Europa Central y Marruecos como el caldo que cultivó la matanza.

El propósito de la célula era convertir Cataluña en un depósito de cadáveres mediante la perpetración de «uno o varios atentados» con los que hacer «bastante más daño», según explicó este domingo el mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluis Trapero. Un objetivo que no podría consumarse de no existir una red internacional de conexiones con otros miembros de Daesh. Las fuerzas de seguridad ya están investigando esa tela de araña, si bien las pesquisas aún se encuentran en su fase «inicial».

Aunque el propósito de los viajes por Bélgica, Suiza o Marruecos no ha sido esclarecido, todo apunta a que allí se enrolaron con otros combatientes de la yihad adoctrinados para matar en Occidente en nombre de Alá.

Bélgica, nido yihadista

Prueba de ello son los desplazamientos que el líder religioso, Abdelbaki Es Satty, realizó a la ciudad belga de Vilvoore, conocida por el elevado número de jóvenes radicalizados que envía a las filas del Estado Islámico en Siria. Este domingo su alcalde, Hans Bonte, confirmó en la televisión flamenca VRT News que el imán estuvo allí «de enero a marzo del año pasado».

Por las calles de esa ciudad situada a escasos 12 kilómetros de Bruselas, que en los últimos años se ha convertido junto con Molenbeek en el nido del fanatismo religioso, paseó el imán de Ripoll cuando ya era residente del municipio gerundense, aunque no se descarta que lo hubiera hecho con anterioridad. Según el alcalde, se encontraba allí en búsqueda de empleo.

Ayer el mayor de los Mossos d’Esquadra confirmó que el imán murió en la explosión del chalet de Alcanar, donde la célula tenía su centro operativo. El mismo inmueble en el que aparecieron cerca de 120 bombonas de butano y propano destinadas a la fabricación de artefactos explosivos.

Dos terroristas visitando Suiza

El líder religioso no fue el único que se movió por el Viejo Continente. También lo hizo Youssef Aalla, el manipulador de explosivos que se piensa que también falleció en Alcanar, y Mohamed Hichamy, uno de los jóvenes abatidos por las fuerzas de seguridad en Cambrils, al que se sitúa como el encargado del alquiler de las furgonetas empleadas por los terroristas.

Así lo confirmó el domingo la Oficina Federal de Policía helvética, que sin comunicar los nombres señaló que al menos uno de ellos viajó a Zurich en diciembre de 2016. Una información que coincide con el relato de fuentes de la investigación y de algunos medios de comunicación suizos, como el diario «Tages-Anzeiger», que sitúan a ambos terroristas en la ciudad. Según la portavoz de la Policía, Cathy Maret, «por el momento no ha sido posible establecer si tienen alguna vinculación con Suiza», pero las autoridades trabajan para averiguarlo.

Marruecos, país de enlace

La célula también extendió sus tentáculos internacionales por Marruecos. Allí se cree que viajaron los hermanos Oukabir, que en un inicio se pensó que habían conducido, primero uno y después otro, la furgoneta que sembró el terror en las Ramblas. El mayor de ellos, Driss Oukabir, que pasará previsiblemente hoy a disposición de la Audiencia Nacional, estuvo allí entre los días 2 y 12 de este mes. El menor, Moussa Oukabir, abatido en Cambrils, lo hizo hasta el día 13.

Según fuentes policiales consultadas por ABC, «es más fácil averiguar los viajes que hacían que los motivos por los que los hacían», aunque todo apunta a sus relaciones en el exterior con elementos yihadistas. Precisamente, el domingo la policía de Marruecos detuvo en la ciudad de Uxda, a unos 15 kilómetros de la frontera con Argelia, a un individuo que podría ser el enlace de Moussa, y que está siendo interrogado por las fuerzas de seguridad del país.

Aunque se desconoce si hubo más viajes, según el semanal galo «Le Journal du Dimanche» las autoridades francesas están trabajando con un número de teléfono que apareció en los contactos de uno de los yihadistas, si bien el Gobierno galo ha descartado ramificaciones en Francia de la célula que atentó en Cataluña.

Fuente: ABC

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