¿Por qué debería Venezuela ratificar el Convenio Sobre Trabajo Marítimo?

El Convenio Sobre el Trabajo Marítimo (MLC, por sus siglas en inglés) fue adoptado en fecha 23 de febrero del año 2006, y el mismo entró en vigor el 20 de agosto de 2013.

El Convenio MLC es considerado el cuarto convenio fundamental que regula la navegación marítima, junto a los convenios SOLAS, MARPOL y STCW.

Este convenio agrupa 68 convenciones y recomendaciones sobre el trabajo marítimo, así como principios generales, para asegurar condiciones de trabajo y vida decentes para la gente de mar.

La MLC es aplicable a todo buque, excepto aquellos que naveguen exclusivamente en aguas interiores, o en aguas situadas dentro de o en las inmediaciones de aguas abrigadas o de zonas en las que rijan reglamentaciones portuarias. Tampoco es aplicable a los buques de pesca, buques de constricción tradicional, buques de guerra y unidades navales auxiliares.

El Convenio es aplicable a la gente de mar, definida por el convenio como “toda persona que esté empleada o contratada o que trabaje en cualquier puesto a bordo de un buque al que se aplique el presente Convenio”. Por consiguiente, esta definición no sólo incluye a la tripulación que interviene en la navegación o las operaciones del buque, sino también, por ejemplo, al personal de hostelería del buque, personal de camarotes y de limpieza, personal de bar, camareros, animadores, cantantes, personal de cocina, personal de casino y esteticistas.

Por otra parte, la MLC exige que los Estados Partes se aseguren de que sus leyes y regulaciones respeten ciertos derechos fundamentales relacionados con el trabajo.

Estos son:

– El derecho a la libertad de asociación, de unirse a cualquier organización sindical de la elección del trabajador.

– Derecho de la organización sindical a negociar un contrato colectivo.

– Eliminación de toda forma de trabajo forzado – Derecho a trabajar por voluntad propia y ser pagado por ello.

– Abolición efectiva del trabajo infantil

– Eliminación de la discriminación con respecto al empleo.

Los temas abordados por la MLC se encuentran desglosados en cinco títulos:

  1. Requisitos mínimos para trabajar a bordo de buques.
  2. Condiciones de empleo.
  3. Alojamiento, instalaciones de esparcimiento, alimentación y servicio de fonda.
  4. Protección de la salud, atención médica, bienestar y protección social.
  5. Cumplimiento y control de la aplicación.

 

Beneficios de la MLC

La gente de mar, que, en virtud del Convenio, tendrá que ser debidamente informada de sus derechos y de los recursos que tiene a su disposición en caso de presunto incumplimiento de los requisitos del MLC, 2006, y cuyo derecho a presentar quejas, tanto a bordo del buque como en tierra, es reconocido en el Convenio. Después, continúa con los armadores. Así, quienes poseen o explotan buques de arqueo bruto igual o superior a 500 unidades y que realizan viajes internacionales o viajes entre puertos de distintos países (es decir, puertos situados en países distintos del Estado del pabellón del buque de que se trate) tendrán que elaborar y llevar a cabo planes para velar por que la legislación y otras medidas nacionales aplicables para poner en práctica el Convenio se respeten de manera efectiva. Los capitanes de esos buques tendrán entonces la responsabilidad de dar cumplimiento a los planes indicados por los armadores, y de llevar registros apropiados que puedan demostrar la aplicación de los requisitos del Convenio.

Como parte de sus responsabilidades actualizadas con respecto a las inspecciones laborales de los buques de arqueo bruto superior a 500 que realicen viajes internacionales o viajes entre puertos extranjeros, el Estado del pabellón (o una organización reconocida que actúe en su nombre) examinará los planes de los armadores y verificará y certificará que dichos planes están debidamente establecidos y se están aplicando. Asimismo, se exigirá que los buques lleven a bordo un Certificado de Trabajo Marítimo y una Declaración de Conformidad Laboral Marítima. También se prevé que los Estados del pabellón deben velar por que la legislación nacional que da efecto a las normas del Convenio se respete también en los buques más pequeños que no están cubiertos por el sistema de certificación, incluidos los buques que no efectúan viajes internacionales. Los Estados del pabellón tendrán que llevar a cabo evaluaciones periódicas de la calidad y la eficacia de sus sistemas nacionales de cumplimiento, y las memorias que presenten en virtud del artículo 22 de la Constitución de la OIT deberán proporcionar información sobre sus sistemas de inspección y certificación, incluidos sus métodos de evaluación de la calidad. Este sistema de inspección general por el Estado del pabellón (basado en el Convenio núm. 178 de la OIT) se complementará con procedimientos que tendrán que seguir los países que también son fuentes, incluso principales, de suministro de gente de mar para el transporte marítimo mundial.

Este convenio establece además el principio de “trato no más favorable”, consagrado en su Artículo V párrafo 7, concatenado con la Regla 5.2.1 del mismo. ¿En qué consiste este principio? A los buques que enarbolan bandera de Estados que no son parte del Convenio MLC no se les puede exigir, por parte del Estado de su pabellón, el cumplimiento de las disposiciones de este convenio, a menos claro, que ese Estado adapte sus leyes al Convenio aun sin ratificarlo. El hecho de no ratificar este Convenio pondría en desventaja a aquellos armadores que explotan buques a los cuales sí se les aplica el Convenio. Para neutralizar este efecto, si un buque al que no se le aplica la MLC entra al territorio de un Estado Parte del convenio, este debe asegurarse de que el buque posea condiciones de trabajo que se ajusten a las regulaciones de la MLC. En caso de no ser así, el estado rector del puerto podría detener al buque por no poseer condiciones de trabajo adecuadas. De este modo, se asegura no solo una competencia en igualdad de condiciones entre buques de Estados Miembros y no Miembros, sino además que la gente de mar posea condiciones de trabajo dignas en cualquier parte del mundo.

El mismo permitiría una protección adecuada a la gente de mar que trabaja en buques venezolanos que hagan tráfico internacional, y brindaría también protección a los tripulantes de buques extranjeros que ingresen al espacio acuático venezolano.

 

Autor: Argenis Javier Rodríguez Gómez

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