Presidente de Sudáfrica devuelve medio millón de euros por gastos indebidos

El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, ha devuelto a las arcas del Estado los 7,8 millones de rands (unos 480.000 euros) que se gastó de forma indebida en la reforma de su residencia privada, como le exigía una sentencia del Tribunal Constitucional.

Así lo anunció hoy la Tesorería sudafricana, institución encargada de establecer y recibir la cantidad que el presidente debía retornar.

Zuma ha tenido que solicitar un crédito para poder abonar el coste total de las reformas de su casa de Nkandla, en el este del país, que no fueron a sufragar mejoras en materia de seguridad, según el portavoz de la Presidencia sudafricana, Bongani Majola.

El Constitucional sudafricano ordenó a Zuma devolver este importe tras declarar vinculantes las recomendaciones de la Defensora del Pueblo, Thuli Madonsela, quien consideraba que debía reembolsar la parte de los 246 millones de rands (más de 15 millones de euros) que costaron las obras que no se destinaron a garantizar su protección.

El presidente había justificado la millonaria reforma en su residencia de Nkandla en razones de seguridad, pero Madonsela desveló que entre las infraestructuras construidas había un corral de pollos, un establo para vacas, un anfiteatro y una piscina.

Tras negarse varias veces a devolver el dinero, la oposición llevó el caso ante el Constitucional, que el pasado mes de marzo dictaminó que el presidente debía cumplir lo dispuesto por Madonsela y le acusó de eludir sus obligaciones con la connivencia del Parlamento.

El “caso Nkandla” -como se conoce popularmente en Sudáfrica- se ha convertido en un símbolo de los escándalos que acechan a Zuma, de 74 años, quien llegó al poder en 2009 y finaliza en 2019 su segundo y, por imperativo legal, último mandato.

Los abusos de poder de los que se le acusa y la mala marcha de una economía al borde del estancamiento llevaron a su partido a cosechar, en los comicios municipales del 3 de marzo, los peores resultados de su historia.

El oficialista Congreso Nacional Africano (CNA) bajó entonces del 60 por ciento de los votos en todo el país, algo que no había ocurrido hasta ahora en los 22 años de democracia en Sudáfrica.

Liderado por Zuma, el CNA perdió por primera vez las alcaldías de Johannesburgo, Pretoria y Port Elizabeth, donde la opositora Alianza Democrática (AD) gobierna ahora con el apoyo de partidos minoritarios.

El antiguo movimiento de liberación elegirá en diciembre de 2017 su nuevo líder y probable sucesor de Zuma como candidato del CNA a la presidencia del país.

Varios dirigentes del CNA han pedido públicamente la dimisión de Zuma, tanto de su puesto al frente del partido como de la Jefatura del Estado