Tras la victoria de Macron empieza la era de una Francia “En Marcha”

Francia ha decidido, el exbanquero, ex primer ministro de finanzas, el liberal y europeísta Emmanuel Macron se convierte en el nuevo presidente de la República Francesa, tras derrotar en una segunda vuelta sin precedentes en la historia de la V República francesa, a la ultraderechista Marine Le Pen, del Frente Nacional. Macron, de solo 39 años, ha roto toda clase de estereotipos y paradigmas en la escena política francesa. Macron se ha definido centrista, alejándose así de los partidos clásicos, como lo son los republicanos y los socialistas.

Emmanuel Macron ha ganado las elecciones con un 66,1% de los votos, aventajándose en unos treinta puntos a Le Pen, en un desenlace final menos apretado de lo que pronosticaban los sondeos.

Después de un primer discurso institucional desde su local de campaña, Macron eligió estar a los pies de las emblemáticas pirámides del Louvre, para dar un animado e inspirador mensaje a sus seguidores, aunque también se dirigió a los votantes de Le Pen, todo esto, presidido de manera solemne con el himno europeo, el himno de la alegría.

A los seguidores de Le Pen, Macron les ha manifestado su apoyo, respeto y ha prometido hacer lo posible, a lo largo de sus próximos 5 años en el Elíseo, para que éstos no voten nunca más por los extremos radicalizados.

Marine Le Pen no ha tardado en reconocer su derrota y se ha posicionado como líder de una “oposición” que va a intentar mejorar sus resultados en las legislativas de junio.

Macron pese a ser un neófito en la política, ya que será el presidente más joven en la historia de Francia, ha conquistado, basado en su novicio partido “En Marcha” de apenas uno meses de existencia, al electorado francés, al concebir y conseguir una “tercera vía” en la escena política francesa gracias al apoyo de numerosas personalidades y políticos procedentes de la izquierda y la derecha.

Ha sido la segunda victoria más holgada en una segunda vuelta desde tiempos de Charles de Gaulle. Solo Jacques Chirac mejoró estos resultados en 2002, también contra el candidato de la extrema derecha, entonces, Jean-Marie Le Pen, padre de la actual candidata, cuando se impuso con el 82 % de los sufragios.

La victoria de Macron, tras haber superado a su adversaria con creces, podría verse a simple vista un amplio apoyo en todo el país. Lo que no muestra estos resultados, es el porcentaje de personas que decidieron abstenerse o votar en blanco. Una cuarta parte de los franceses inscritos en los colegios electorales optó por no votar. Esta es la tasa de abstención más alta en Francia desde 1969. Lo que nos podría llevar a la conclusión, que una gran parte de los votos percibidos por Macron, eran en realidad votos en contra de Marine Le Pen y de su Frente Nacional

Otro factor que se incrementó en la segunda vuelta, con menor cantidad de electores que en su predecesora, es la tendencia “ni-ni”,  tendencia que ha marcado estos comicios.

Muchos seguidores tanto de los conservadores como de los socialistas, han dado su voto a Macron, exhortados incluso, por sus respectivos líderes, ya que personalidades con Fillon, o el propio presidente Hollande, exhortaron a sus seguidores a derrotar el frente nacional.

En el extranjero, el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker y la canciller alemana, Angela Merkel, han felicitado al ganador cuya victoria, dicen, “es una buena noticia para Europa”.

Después de conquistar el palacio de Elíseo, Emmanuel Macron se prepara ahora para constituir Gobierno y enfrentar un nuevo escrutinio – las legislativas del 11 y 18 de junio.

El presidente electo abandonó el liderazgo de su movimiento rebautizado «La Republique en Marche» y delegará el liderazgo de la campaña en el  candidato a ser el nuevo primer ministro, cuyo nombre será dado a conocer la próxima semana.

El movimiento va a presentar un candidato en cada una de las 577 divisiones territoriales francesas. Debido a su sistema parlamentario, el primer ministro es designado por el órgano legislador, dando cabida a la cohabitación, situación que se da en aquellos casos donde el presidente es de un partido, y el primer ministro es de otro, lo que dificulta en algunos casos la libertad de gobernar, pero que es un síntoma inequívoco de democracia el Los dos principales retos que esperan ahora a Emmanuel Macron son la creación de un Gobierno- de aquí al domingo- y encontrar- de aquí al jueves- casi 600 candidatos para las legislativas de junio y alcanzar la mayoría en el Parlamento.

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